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Guía para padres de adolescentes

Escrito por Colegio Indoamericano | 04-sep-2019 14:11:44

En esta guía te llevaremos de la mano, desde cómo manejar su conducta, cómo abordar sus principales problemas, cómo manejar los trastornos alimenticios, hasta los factores de riesgo en los que pueden caer y cómo ayudarlos si están pasando por etapas fuertes de estrés.

Si por más que hablas con tu hijo o hija parece que no es aquel niño o niña que criaste con tus propias manos, su comportamiento te parece cada vez más ajeno, la relación entre ustedes no mejora y te preguntas qué está pasando, esta guía es para ti.  

La adolescencia es una etapa complicada, tanto para los padres como para los hijos y por eso es importante informarte tanto como puedas para apoyar y amar a tus hijos durante etapa.

Tabla de contenidos

“Estamos muy acostumbrados a ver la adolescencia como un problema, pero cuanto más averiguamos acerca de las características singulares de ese período de la vida, más nos parece una fase funcional e incluso adaptativa. Es exactamente lo que hace falta en ese momento de la vida”, señaló la neurocientífica para National Geographic.

1. ¿Cómo manejar la conducta de tu hijo adolescente?

1.1 ¿Qué hago si mi hijo adolescente no me hace caso?

¡Ya no sé que hacer!

La mayoría de los padres al igual que tú se sienten desesperados cuando ven que la comunicación con su hijo no es la más adecuada. ¡Me ignora!, ¨siempre acabamos en discusión¨, ¨no se puede hablar él¨,  son las frases más comunes que indican que las cosas no van nada bien.

Sin embargo, debes comprender que tu hijo se encuentra en la adolescencia, una de las etapas con más cambios físicos y emocionales, responsables de tener un comportamiento diferente e inestable. 

La buena noticia es que no todo esta perdido, si logras poner en practica los siguientes consejos, la relación entre ustedes mejorará:

  • Escucha

Los jóvenes tienen en mente que son ignorados todo el tiempo y sufren al no ser comprendidos por sus padres. Es fundamental que siempre muestres interés por lo que sucede, no sólo se trata de preguntar ¿cómo estás?, debes ir más allá y valorar su sentir, forma de pensar, pero sobre todo debes de ponerte en su lugar.

  • Dialoga

En ocasiones tu hijo ha cometido faltas que consideras no se pueden pasar por alto y es necesario llamarle la atención, esto no significa que te dejarás llevar por el enojo perdiendo los estribos. En lugar de sermonear y gritar, lo más adecuado es que le hagas ver las consecuencias de sus actos teniendo un diálogo con él.

  • Respeta

Uno de los momentos de mayor aprendizaje y experiencias que se tienen en la adolescencia, suele ser mientras se estudia en una de las Preparatorias de paga en el Estado de México, y es precisamente que tú como padre quieras saber todo lo que le sucede, hasta llegar al punto  en que deseas convertirte en el mejor amigo de tu hijo.

Sin embargo, debes de mantener ciertos límites para evitar que se sienta que invades su espacio y sea contraproducente; siempre mostrando tu apoyo y comprensión en cada situación.

  • Permite que aprenda del error

Todos hemos pasado por esta etapa en la que se encuentra tu hijo, aprendiendo de lo que es lo mejor y de lo que se debe evitar, aquellas situaciones de peligro o incluso establecer límites personales como consecuencia de los resultados. Así que debes dejar que tome las mejores decisiones en base a la formación familiar que le has brindado y a su formación académica.

Sólo recuerda mantenerte al pendiente de su comportamiento, no perder la comunicación y generar la confianza, alejándolo de algunos factores de riesgo en la adolescencia, como el alcohol o las drogas.

  • Fomenta la convivencia

Puedes programar algunas salidas juntos a diferentes lugares, una comida en su restaurante favorito, practicar algún deporte en común como correr o nadar; podrán ayudar a estrechar la relación y que no solo sean momentos para corregirlo. Esto fomentará que puedan platicar de diversos temas de interés, que eliminen las barreras que existían y generen mayor confianza.

Finalmente recuerda que si muestras interés y fomentas el diálogo, con el paso del tiempo la relación mejorará. Tu hijo sabrá que tu actitud está cambiando, permitiendo que te haga partícipe de sus decisiones, te platique más sobre sus problemas o las situaciones por las que está pasando mientras se encuentra estudiando la Preparatoria.

1.2 ¿Cómo hablar con tus hijos adolescentes?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta que una investigación basada en una amplia encuesta entre adolescentes de 15 años, confirma que mantener una comunicación fluida con los hijos tiene efectos positivos en ellos como los siguientes:

  • Tienen una mejor imagen de su cuerpo.
  • Mejor consideración de su propia salud.
  • Menos quejas con respecto a cuestiones físicas o psicológicas .
  • Comportamientos menos agresivos.
  • Menos probabilidad de consumir sustancias como alcohol o drogas.

Para llevar un buen diálogo es necesario:

  • No decir ciertas frases

¿Qué frases de las que dices molestan más a tus hijos? Está claro que todos las conocemos, y que en el fondo pensamos que no las decimos, pero sí lo hacemos. "Te lo dije", "¡Qué decepción!", "Yo a tu edad"...

Cada frase que un padre o una madre dice a sus hijos tiene mayor significado pues proviene de las personas que nos dieron la vida. Por ello, debes cuidar tus palabras.

<< Frases que no debes decir a tus hijos adolescentes >>

  • Aceptar sus formas 

Se descubrió que entre los 15 y los 25 años los jóvenes les gustan las emociones fuertes, los riesgos y valoran mucho las relaciones sociales, por lo que probablemente no tendrá las formas más razonables para actuar; sin embargo, por increíble que parezca es parte de su desarrollo y debes lidiar con estas situaciones.

Los hijos tendrán probablemente salidas de tono, levantarán la voz o discutirán; por eso, la tranquilidad y la calma siempre la debes aportar tú.

<< ¿Cómo es el cerebro de un adolescente? >>

  • Dar razones de peso para ellos

Mediante el diálogo se razona. No se trata de entablar batallas dialécticas, en las que pierde el que menos grita y no gana nadie, sino de razonar y hacer razonar. Pero eso no se consigue a base de poner sobre la mesa buenas razones desde un punto de vista, sino de presentar razones que tengan peso para ellos.   

  •    Motivación dialogada

No se trata de hacer de cada conversación un sermón o una reprimenda, que generalmente no sirve para nada, porque el hijo ya está sobre aviso. Se trata en definitiva de estar siempre dispuestos al diálogo, no a echar sermones con motivo de las calificaciones la ropa o la música que escuchan, por dar solo algunos ejemplos.

  • Aprende a escuchar

En muchas ocasiones escuchar activamente conseguirá que ellos mismos se den las respuestas o las razones que necesitan para rectificar o mejorar su conducta.

1.3 Consejos para padres de hijos adolescentes

Cuando un hijo entra en la etapa de la adolescencia, comienza a enfrentarse a nuevos retos, pues es justo aquí cuando comienzan sus relaciones adultas, los estudios más difíciles y la toma de decisiones acerca de su futuro profesional.

  • Apoyar los sueños de los hijos

Es importante que se escuche lo que tienen que decir los jóvenes, y como padres es necesario tener una mente abierta y apóyelos, en especial cuando se trata del futuro: si asistirán a la universidad, si buscarán trabajo o qué harán al salir de la preparatoria.

  • Ayudar para manejar su tiempo y para estudiar eficazmente 

La preparatoria trae consigo más trabajo escolar y más actividades extracurriculares. Es importante que los padres se tomen tiempo para apoyar a los jóvenes en sus tareas diarias, con esto no queremos decir que se les restará trabajo, en realidad se trata de aconsejarlos sobre cómo manejarlo.

  • Establecer metas y discutan las expectativas

Muchas decisiones se toman durante los primeros años de preparatoria, incluso durante la secundaria, pero definitivamente las decisiones que se tomen durante

el nivel medio superior se verán reflejadas años después. La universidad a la que asistirán, el tipo de programa para la carrera y algunas otras cuestiones de este tipo son de vital importancia. 

  • Respetar los sentimientos de los jóvenes

Puede que se este en desacuerdo con los jóvenes, pero es necesario hacerlos saber de manera respetuosa. Nunca hay que mencionarles que sus sentimientos u opiniones son ridículas o sin sentido. Es posible que no siempre se sea capaz de ayudar a los hijos cuando están tristes, pero es importante hacerles saber que como padres se interesan en lo que les pasa.

  • Evitar molestarse por los errores cometidos 

Los errores ayudarán a los jóvenes a tomar responsabilidad por sus propios actos. Recuerden ofrecer orientación cuando sea necesario. Enfoquen las discusiones hacia soluciones. Es importante estar dispuesto a negociar y a hacer compromisos, pues esto les enseñará a resolver problemas de una manera saludable.

Esperamos que estos consejos les sean de mucha utilidad para hacer una mejor relación entre padres e hijos. 

1.4 Adolescentes inmaduros, ¿cómo tratar con ellos?

“Los padres deben tener en cuenta que, si siempre hacen lo que el adolescente quiere, están fomentando que en el futuro sea una persona intolerante, inmadura y no sabrá lo que es esforzarse para lograr algo”, asegura María Jesús Álava Reyes, directora del Centro de Psicología Álava Reyes en España.

Complacer cada capricho de tu hijo para compensar cualquier carencia que creen tener como padres, solo dará como resultado los siguientes consecuencias:

  1. La edad cronológica y la mental no concuerdan. 
  2. Vive en una realidad errónea. 
  3. Carece de voluntad.

Aunque, como ya lo mencionamos, los años dan la experiencia para formar un carácter maduro (en la mayoría de los casos), existen algunas prácticas que puedes realizar para tratar con un joven inmaduro:

  • Reconoce sus éxitos, pero también sus fracasos

Como padre que resuelve los problemas de su hijo para evitarle el sufrimiento, seguramente has criado a una persona sin tolerancia a la frustración y al fracaso.

Se da por hecho que debes reconocer sus éxitos, es más, es algo natural; pero también lo debería ser reconocer los fracasos. Sí, será doloroso y tendrá que sobreponerse, pero es importante señalar con amor que ha cometido un error e indispensable resaltar todos los aprendizajes que puede obtener de esa situación.

  • Exígele

No tengas miedo, ¿cuántas veces tus padres te exigieron sacar buenas calificaciones o ayudar en las labores domésticas? Seguramente muchas; entonces, ¿por qué no hacer lo mismo con tus hijos?

Sin duda, todos preferimos hacer poco y tener muchos beneficios, pero la vida real no es así. Prepáralo para el crecimiento en su vida académica, para su futuro profesional y personal. Enséñale que los logros y recompensas requieren de trabajo y constancia.

Estas dos prácticas fomentarán una autoestima sana; ni se hará menos, ni se creerá lo que no es, sólo con una buena autoestima se logran jóvenes maduros. Aceptarse supone conocerse y asumir sin dramatismo la propia realidad; conocerse cuesta, porque cuando se es joven con frecuencia se valoran más las deficiencias (incluso físicas) que las virtudes.

Por eso, hay que practicar y entrenar la mente para ver lo positivo en las malas circunstancias y para no dejarse llevar por el éxito y los buenos tiempos.

1.5 Los mejores libros para padres de adolescentes

Hemos enlistado los mejores libros para padres de adolescentes que pueden ser una buena guía para evitar que cometas errores al educar a tus hijos, sepas cómo actuar y qué decir para guiarlos durante esta complicada etapa de la vida.   

1.- "Ética para Pancho", Miguel Carmena

El autor se preocupa más por la vida que por la teoría, por lo que presenta una ética aplicada con base en anécdotas cotidianas y sencillas pero que hacen reflexionar sobre los valores de la vida. 

Fue escrito para un amigo, por lo tanto es sincero, cercano, ameno y parte de experiencias que cualquiera puede sentir como propias. 

2.- "Ética para Amador", Fenando Savater

Desde la perspectiva de un padre que ve día a día como su hijo se está convirtiendo en un adolescente, el autor escribe una carta para explicarle temas relacionados con la libertad, la responsabilidad, la convivencia con otras personas y el deseo de disfrutar de la vida.

Es un gran ejemplo de cómo explicar a tu hijo adolescente ciertos temas a los que suele ser renuente sin sonar a enciclopedia y desde un punto de vista más comprensivo.

  1. "Hijos tiranos", Vicente Garrido

Es fundamental que seas capaz de afrontar a tiempo la situación si es que tu hijo cree que tienen derecho a exigir para conseguir cuanto se le antoja y no sabe lidiar con la frustración. Porque si no reconduces su conducta, acabará siendo un adulto maltratador, violento y acosador de quienes les rodean.

Aquí encontrarás las claves para hacer frente al problema y entender los motivos que han llevado a desarrollar estas conductas preocupantes en los adolescentes.

4.- "7 hábitos del adolescente altamente efectivos", Sean Covey

Este libro puede ser una guía básica para saber qué aconsejarle a tu hijo en momentos de crisis, pues el autor describe prácticamente el paso a paso para aprender a fomentar habilidades personales y sociales que le ayuden a desenvolverse en todos los ámbitos de la vida, mejorar su autoestima, hacer amigos, resistir la presión del grupo, lograr sus objetivos, llevarse bien con sus padres y mucho más.

Los primeros 3 hábitos de los que habla el libro se enfocan en desarrollar la parte personal de tu hijo, los siguientes 3 ayudan a mejorar la interacción con otras personas y el último nutre al resto.

5.- "6 decisiones más importantes de tu vida", Sean Covey

Este libro despierta todo el interés tanto de jóvenes como de padres porque es alentador saber que, pase lo que pase, el adolescente siempre tiene futuro. La adolescencia es especialmente complicada pues es el momento donde, tu hijo tomará decisiones que pueden determinar el rumbo de la vida e irónicamente no cuenta con la madurez suficiente para hacer las mejores elecciones.

Trata de los temas en los que tu hijo aún no se encuentra tan maduro, como: la vida afectiva, la sexualidad, la autoestima, la capacidad de estudio y la responsabilidad, promoviendo el desarrollo personal, los talentos, las habilidades y la práctica de una vida sana.

<< Conoce los tipos de bullying en la Prepa y cómo enfrentarlos >> 

  1. "Mi hijo es un adolescente", Joseph Knobel Freud

La respuesta de este autor ante la eterna incógnita de ¿por qué es tan difícil la adolescencia?, es que tu hijo está lidiando con el duelo de tener que dejar a atrás la infancia y adentrarse cada vez más a un mundo de responsabilidades que le aterran.

  1. "25 errores que cometen los padres", Peter Jaksa

Ser padre es un constante aprendizaje en el que no siempre se actúa de la mejor manera debido a la falta de experiencia y conocimiento. Este libro puede resultar una guía práctica que ofrece consejos certeros de temas como la disciplina, la rivalidad entre hermanos y más.

En este libro podrás entender y trabajar sobre el problema de raíz, ayudándoles a conocer más sobre sus emociones para erradicar definitivamente los conflictos.

1.6 ¿Es la tecnología una droga para los adolescentes?

El Instituto Nacional Americano sobre el Abuso de Drogas (NIDA, por sus siglas en inglés), se planteó la teoría de que la reducción en el consumo de drogas en los adolescentes se debe directamente al aumento en el uso de la tecnología. 

Un mexicano pasa, en promedio, 7 horas y 14 minutos diarios en Internet y los consumidores entre los 6 y los 34 años representan el 73% de los usuarios, según un reporte del periódico El Economista. La dependencia de la tecnología y de las redes sociales se está convirtiendo en un problema de salud.

¿Cuántas veces has visto a tu hijo ponerse de malas por que no consigue responder sus mensajes y revisar sus redes sociales? Seguramente has presenciado miles de enojos a causa de esto, pues no tener acceso a la tecnología, especialmente para los adolescentes, puede producir ansiedad.

<<Problemas frecuentes en un hijo adolescente>>

La Dra. Nora D. Volkow, directora del NIDA, indica que los medios interactivos digitales generan impulsos similares a los producidos por las drogas y los gadgets absorben una gran cantidad de tiempo que podría usarse para otras actividades.

¿Existen teorías que contradigan esta hipótesis?

Hay teorías que indican que, si bien el consumo de drogas ha disminuido entre los jóvenes de 12 a 17 años, no es así entre los estudiantes universitarios. Así lo asegura la Dra. Sion Kim Harris, codirectora del Centro de Investigación de Abuso de Sustancias en Adolescentes del Boston Children’s Hospital.

La adicción a la tecnología

Un informe del Centro de Investigación Pew descubrió que el 24% de los adolescentes de entre 13 y 17 años está en línea casi constantemente y el 74% de ellos tiene un smartphone. El mismo Centro de Investigación había llevado a cabo un estudio similar en 2004 y en ese momento el porcentaje de adolescentes con dispositivos móviles era de 45%.

Eric Elliot es psicólogo y lleva 19 años siendo consejero de jóvenes. En su opinión, “es más probable que en este momento tenga un estudiante con una adicción a las redes y la tecnología, que a las drogas”, algo que no ocurría al principio de su carrera profesional, asegura.

En cualquier caso, aunque la tecnología parezca llevar toda una eternidad entre nosotros, sigue siendo una innovación de la que aún no es posible generar una conclusión rotunda sobre su efectos en el cerebro de los adolescentes.

¿Cómo preparar a tu hijo ante este escenario?

Lo cierto es que la tecnología genera los mismos impulsos generados por la droga y que el uso de los nuevos gadgets vienen a suplir la necesidad primitiva de los jóvenes por pertenecer y generar conexiones.

Como padre debes mantenerte al tanto de las actividades que tu hijo realiza con los dispositivos conectados a Internet y el tiempo que invierte en ellos; es bien sabido que ningún exceso es bueno y no está de más regular el tiempo y lo que hacen con ellos.

1.7 La ciencia para comprender a tu hijo adolescente

Fisiológicamente, la adolescencia es una etapa que se caracteriza por una prolongada plasticidad de las áreas frontales de desarrollo tardío del cerebro, que maduran lentamente. Esas zonas son las últimas en adquirir el aislamiento graso de mielina que acelera la transmisión de impulsos eléctricos entre las neuronas.

A primera vista se diría que eso es malo; y lo que sucede es que la velocidad tiene un coste en flexibilidad. Si bien el revestimiento de mielina mejora sustancialmente el ancho de banda de los axones, es decir la velocidad en que las neuronas del cerebro se comunican, también inhibe el crecimiento de nuevas ramificaciones.

El marco de tiempo en el cual la experiencia puede renovar de la mejor manera posible esas conexiones son sumamente específicas para cada área del cerebro. Por ejemplo, los centros del lenguaje adquieren su aislamiento sobre todo en los primeros 13 años de vida, cuando el niño está aprendiendo una lengua. Al completarse el aislamiento los conocimientos adquiridos se consolidan, pero resulta mucho más difícil adquirir otros nuevos, como sería aprender un segundo idioma.

Lo mismo sucede con la mielinización de las áreas frontales del cerebro en torno a los 20 años. Esta demora en la maduración, aumenta la flexibilidad justo en el momento en que salimos al mundo que conoceremos de adultos.

Esta larga y lenta oleada de desarrollo, que va desde la parte posterior del cerebro hacia la frontal y que concluye alrededor de los 25 años, es al parecer una adaptación única del ser humano, y quizá una de las más importantes. 

Tal vez parezca un contrasentido que los humanos no nos hagamos más sensatos un poco más pronto en la vida, pero si fuéramos más listos desde más jóvenes, acabaríamos siendo más tontos.

1.8 Cómo es el cerebro de un adolescente

La primera serie completa de imágenes de escáner del cerebro adolescente se realizó a través de un proyecto de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) que indagó el desarrollo de más de un centenar de jóvenes durante la década de 1990. 

Los análisis revelaron que nuestros cerebros experimentan una reorganización masiva entre los 12 y los 25 años.

Aunque a los seis años el cerebro alcanza el 90 por ciento de su tamaño definitivo, y a partir de entonces el crecimiento de la cabeza se debe casi exclusivamente al engrosamiento del cráneo, durante la adolescencia el cerebro sufre una extensa remodelación, semejante a una actualización del cableado de una red informática.

Esos cambios son lentos; desde áreas próximas al tronco cerebral que controlan funciones más primitivas y básicas, como la visión, el movimiento, hacia las áreas pensantes del lóbulo frontal, evolutivamente más nuevas y complejas.

Es a través de este proceso de maduración cerebral por el que podemos controlar mejor los impulsos, deseos, intereses egoístas, y generar un comportamiento más ético e incluso altruista, y –al menos a veces–, más sensato. Sin embargo, como todo proceso de cambio y maduración, no es perfecto, y en ocasiones se realiza de forma torpe.

Es aquí donde entra en juego la teoría de la evolución y la selección natural, la cual –de forma general– dicta que los rasgos disfuncionales son eliminados de los seres para su supervivencia.

¿Cómo es que funcionan los adolescentes? 

Aunque la adolescencia es una etapa donde parece estar plagada de aspectos como la angustia, precipitación, impulsividad, egoísmo e imprudencia incompetente, ningún adolescente habría superado la prueba de la selección natural, a menos que fueran las características fundamentales y determinantes de esa fase de la vida.

B.J. Casey, neurocientífica del Weill Cornell Medical College, ha indicado en diversas ocasiones que estas molestas características no son lo más relevante de la adolescencia, sino lo que más llama nuestra atención porque nos exasperan, y, en el caso de los padres, los que más preocupan ya que ponen en peligro a sus hijos.

La idea de que a los adolescentes les falla el cerebro porque aún lo tienen en construcción es falsa.

El psicólogo del desarrollo especializado en la adolescencia, Laurence Steinberg, de la Universidad Temple, llevó a cabo un estudio en el que comprobó que incluso los jóvenes de 14 a 17 años (los más proclives al riesgo) emplean las mismas estrategias cognitivas básicas que los adultos, y por lo general, resuelven sus problemas razonando con la misma habilidad, además de reconocerse plenamente como seres mortales que tienen temor al riesgo.

Entonces, ¿cómo es que, si piensan igual de bien que los adultos y reconocen el riesgo como ellos, parece que toman más riesgos? El problema no está en que no reconozcan el peligro, sino que aprecian mucho más la recompensa.

1.9 Cómo es el cerebro de un adolescente Parte 2

¿Por qué entonces los adolescentes parecen tener conductas innecesarias y se exponen a peligros?

· Emociones fuertes

Generalmente la im­­pulsividad disminuye con la edad a partir de los 10 años, pero ese deseo por las emociones alcanza su máximo alrededor de los 15 años. Y aunque esto puede producir conductas peligrosas, también puede generar otras positivas.

El anhelo de conocer más gente, por ejemplo, puede crear un círculo más amplio de amigos, lo que mejora la salud y aumenta la felicidad, la seguridad y las probabilidades de éxito.

Ese aspecto positivo probablemente explica por qué la apertura hacia todo lo nuevo. La búsqueda de la novedad conduce directamente a experiencias útiles, y en un sentido más amplio saca a los jóvenes de casa y los lleva a nuevos territorios.

· Riesgos

Entre los 15 y los 25 años se prueba toda clase de aventuras, muchas con resultados desagradables.

El problema ante el riesgo no está en lo que carecen en comparación con los adultos o que sean incapaces de reconocer el peligro, sino que aprecian mucho más la recompensa. En situaciones en las que el riesgo puede reportarles algo que desean, valoran el premio mucho más que los adultos.

De igual forma, la fisiología, como la teoría evolutiva, ofrecen explicaciones para esta tendencia. Fisiológicamente, la adolescencia se caracteriza por una sensibilidad máxima del cerebro a la dopamina, un neurotransmisor que al parecer activa los circuitos de gratificación e interviene en el aprendizaje de pautas y la toma de decisiones.

Esto ayuda a explicar la rapidez de aprendizaje de los jóvenes y su extraordinaria receptividad a la recompensa, así como sus reacciones intensas y a veces melodramáticas ante la victoria y la derrota.

· Valoración de relaciones sociales

El cerebro adolescente también es sensible a la oxitocina, otra hormona neurotransmisora, que –entre otras cosas–, hace más gratificantes las relaciones sociales. 

Las redes neuronales asociadas con las recompensas y con las interacciones sociales están muy relacionadas entre sí. Si una de esas redes entra en juego, a menudo también se pone en marcha la otra, pero si las dos entran en juego durante la adolescencia, entonces se desencadena un incendio.

Pero esta atracción por conectar con gente nueva tiene otra razón más poderosa: invertir en el futuro más que en el pasado.

Emociones fuertes, riesgo, amigos, todo puede parecer frívolo, pero analizando la cuestión con más detenimiento, vemos que esas características que definen nuestra adolescencia nos hacen más adaptativos como individuos y como especie.

2. Principales problemas durante la adolescencia

2.1 Factores de riesgo durante la adolescencia

Un equipo de psicoanalistas de la Universidad Temple de Filadelfia, en Estados Unidos, detectó que la dificultad que tienen los jóvenes para la toma acertada de decisiones se debe a que se encuentran en un proceso de desarrollo cognitivo.

Estas condiciones hacen que durante la Preparatoria aumenten la posibilidad de presentar problemas debido al ambiente, las compañías y las nociones de libertad que comienzan a experimentar; por ello, es importante que conozcas las señales que te indiquen si tu hijo está en problemas.

· Alcohol y drogas

En esta etapa se producen los primeros contactos con el cigarro, el alcohol y otras drogas. Si observas alguno de los siguientes síntomas, es probable que estas sustancias no sólo estén presentes en la vida de tu hijo, sino que la situación se ha salido de control:

  • Muestra ser aislado, deprimido, cansado y descuidado en su aseo personal.
  • Se comporta demasiado hostil, dejando de cooperar en la casa.
  • Tiene nuevos amigos de los que se niega a hablar.
  • No quiere decir dónde va ni qué va a hacer.
  • Sus calificaciones escolares bajan de forma significativa.
  • El dinero u otras cosas de valor desaparecen de la casa.

· Desórdenes alimenticios

Comúnmente se presentan en las jóvenes, pero no se descartan problemas de anorexia nerviosa o bulimia en el sexo masculino. La anorexia se caracteriza por la pérdida de peso extrema y la bulimia por episodios de comer en exceso para después provocarse el vómito.

Las repercusiones son graves y es importante detectarlas a tiempo, ponte en las manos de un experto si notas que tu hijo presenta algunos de estos síntomas:

  • Pierde peso repentinamente sin motivos médicos.
  • Reduce mucho la cantidad de alimento que ingiere.
  • Hace demasiado ejercicio.
  • Le aterroriza subir de peso.
  • Se excede con los alimentos de mucho contenido calórico.
  • Intenta controlar el peso vomitando o mediante laxantes o diuréticos.

· Depresión y suicidio


Existen diversos factores que afectan su estado emocional y son responsables del 10.75 por ciento de muertes en los adolescentes, según datos del Instituto de la Juventud (INJUVE). Algunos de los factores que pueden contribuir a un estado de depresión severa pueden ser:

  • Situaciones de conflictividad familiar o divorcio.
  • La pérdida de un ser querido.
  • El abuso de drogas.
  • El rechazo por los amigos.
  • Excesivas preocupaciones en el ámbito de la sexualidad.

· Embarazos y partos precoces

Las complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto son la principal causa de mortalidad entre adolescentes de 15 a 19 años en todo el mundo, aproximadamente el 11por ciento de todos los nacimientos, sobre todo en países de Latinoamérica.

Con miras a ello, uno de los indicadores propuestos con respecto a la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente es controlar la tasa de natalidad entre las adolescentes, disminuyendo el número de jóvenes que queden embarazadas a una edad demasiado temprana. 

·VIH 

Más de dos millones de adolescentes viven con el VIH. Aunque el número total de muertes relacionadas con el VIH ha disminuido un 30 por ciento con respecto al nivel máximo registrado en 2016, las estimaciones para este año indican que las defunciones por VIH entre los adolescentes están creciendo.

Los jóvenes tienen que saber cómo protegerse y tener asesoramiento sobre el tema, así como el establecimiento subsiguiente de los servicios de tratamiento del virus.

· Salud mental

La depresión es la tercera causa principal de morbilidad y discapacidad entre los adolescentes y el suicidio es la tercera causa de defunción entre adolescentes mayores.

>> ¿Cómo detectar y evitar la depresión en mi hijo? <<

Propiciar el desarrollo de aptitudes para la vida y ofrecerles apoyo psicosocial durante la escuela Preparatoria son medidas que pueden ayudar a promover su salud mental. También desempeñan una función importante los programas que fortalecen los lazos entre los adolescentes y sus familiares.

· Violencia

La violencia es una causa importante de mortalidad entre adolescentes, especialmente de sexo masculino que representan un 43% de todas las defunciones de varones adolescentes. 

Asimismo, a nivel mundial, 1 de cada 10 chicas menores de 20 años indica haber sufrido violencia sexual, de acuerdo con la OMS

Como padres de familia se debe fomentar relaciones de atención y cariño con los hijos en esta etapa de la vida, así como:

  • Propiciar el desarrollo de aptitudes para la vida.
  • Reducir el acceso al alcohol.
  • Evitar tener armas de fuego en casa, previniendo lesiones y defunciones como consecuencia de la violencia.
  • Ofrecer a los jóvenes atención eficaz y empática a quiénes padezcan de este tipo de actos de violencia.

Es mejor tener la información a tiempo sobre las situaciones de riesgo, con el objetivo de anticiparse a los cambios y las decisiones que pueda tomar.

>>>Conoce cómo puedes ayudar a tu hijo adolescente<<<

Una excelente relación será el cimiento para que se desarrolle en un ambiente de valores y tome las mejores decisiones.

3. Los desordenes alimenticios más comunes en adolescentes

3.1 Anorexia en la adolescencia: causas y síntomas

En México cada año se registren 20,000 casos nuevos de anorexia sólo entre adolescentes y algunos de ellos se encuentren cursando la escuela Preparatoria. Es por ello que, como padre, debes saber prevenir e identificarla antes de que sea demasiado tarde.

  • ¿Qué es la anorexia?

La anorexia es un trastorno de la conducta alimentaria que se caracteriza por el temor a aumentar de peso, y por una percepción distorsionada del propio cuerpo que hace que las personas que la padecen se vean gordas aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado (15 a 45 por ciento).

Por esta razón, se inicia una disminución progresiva del peso mediante ayunos y la reducción de la ingesta de alimentos. Sin embargo, ¿cómo saber si hijo tiene anorexia?

Causas de la anorexia

El origen de este trastorno es multideterminado o multifactorial, pero cabe destacar que los psicólogos y especialistas señalan que está presente una presión sociocultural, la cual se ejerce a través de los medios de comunicación, la familia, los compañeros de la escuela o del trabajo. 

Los factores de tipo social, biológico, familiar, sicológico se asocian con ciertos desencadenantes o vulnerabilidad biológica, que es lo que precipita el desarrollo de la enfermedad, destacando:

  • Problemas de peso genéticos.
  • Muerte o enfermedad de un ser querido.
  • Separación de los padres.
  • Fracasos escolares.
  • Accidentes o sucesos traumáticos.

Como consecuencia de éstas circunstancias, se afecta la conducta alimentaria de los adolescentes y su rendimiento académico, aumentando la posibilidad de que se desencadenen algunos patrones o síntomas característicos como: 

  • Rechazo a mantener el peso corporal por encima del mínimo adecuado para la edad y talla.
  • Miedo al aumento de peso e incluso la preocupación excesiva por la composición calórica de los alimentosaun cuando el peso se encuentra por debajo de lo recomendable.
  • Percepción distorsionada del cuerpo, su peso y proporciones, acompañada de una obsesión por la imagen, la báscula, los estudios y el deporte.
  • En el caso de las mujeres, la ausencia de tres ciclos menstruales consecutivos (amenorrea), estreñimiento, dolor abdominal o vómitos.

3.2 Bulimia en la adolescencia: causas y síntomas

La bulimia es un trastorno alimenticio que consiste en comer demasiado para después eliminar la culpabilidad vomitando o usando laxantes. ¿Las causas? aquí te decimos cuáles son sus síntomas y cómo identificar si tu hija o hijo la padece.

Quien padece este problema tiene una preocupación continua por la comida, y siente deseos incontrolables de comer, especialmente alimentos con alto valor calórico o comida chatarra en cortos periodos de tiempo.

  • Causas 

La principal causa de la bulimia es el temor a engordar, la depresión, sentimientos de culpa y pérdida de control. Sin embargo, aunque se diagnostica en todos los grupos de población es más habitual entre las y los adolescentes. Pero … ¿por qué?

La razón se debe a que durante la adolescencia chicas y chicos sufren profundos cambios físicos y psicológicos, éstos últimos ayudan a la formación de su identidad y esa búsqueda los puede llevar a caer en problemas.

Muchas veces esos problemas serán podrán ser resueltos sin dificultad, pero en ocasiones se pueden presentar algunos más serios como en el caso de los trastornos de la alimentación como la anorexia o bulimia.

  • Síntomas 

Aunque existen otros focos de alerta que los adolescentes que padecen este problema presentan, los principales síntomas de la bulimia son:

  1. Períodos de ayuno prolongados.
  1. Inventar excusas para ir al baño inmediatamente después de haber comido.
  2. Sentirse insatisfecha/o con el tamaño, la forma y el peso corporal.
  3. Adquirir laxantes o diuréticos regularmente.
  4. Pasar la mayor parte del tiempo realizando ejercicio intenso.
  5. Aislarse socialmente para evitar comidas.
  6. Saunas para perder líquido corporal. 

  • ¿Cómo afecta a los adolescentes?

El vomitar o el consumo de laxantes y diuréticos sin control médico pueden provocar enormes problemas de salud, dentro de los cuales se encuentran:

Trastornos físicos

  • Problemas en el estómago.
  • Trastornos menstruales.
  • Pérdida del esmalte dental.
  • Llagas en la boca.
  • Problemas del corazón y riñones.

Trastornos psicológicos

  1. Ansiedad.
  2. Depresión.
  3. Dificultades en las relaciones sociales.
  4. Abuso de sustancias como el alcohol y las drogas.
  • Algunas recomendaciones

La importancia de detectar la bulimia en la adolescencia es que, cuanto más pronto se diagnostique y se trate, es más fácil de curar. De lo contrario suele convertirse en un trastorno crónico a largo plazo.

Para considerar que tu hijo o hija pueda ser una persona bulímica debe de haber desarrollado este tipo de conductas o síntomas por al menos dos veces a la semana por tres meses

Recuerda que como padre es importante que estés atento a cualquier tipo de comportamiento que indique la presencia de este trastorno alimenticio antes de que se convierta en parte de su estilo de vida.

Te recomendamos mantener comunicación abierta y constante en todo momento  mostrando tu apoyo todo el tiempo. Considera que será lo más valioso mientras cursa una de las etapas más importantes, la Preparatoria.

3.3 Las dietas en la adolescencia

Comer sano es importante durante la adolescencia ya que los y las jóvenes están viviendo cambios corporales propios de la edad que impactan las necesidades nutricionales de cada uno.

Durante estos cambios en el cuerpo, algunos jóvenes pueden aumentar o bajar de peso mientras el cuerpo se ajusta hacia una fisonomía adulta definitiva. El peligro que enfrentan nuestros hijos en este proceso es caer en la trampa de las famosas dietas que, aunque pueden tener resultados en el momento, pueden traer consecuencias en la salud de tus hijos.

  • Consecuencias de hacer dietas sin supervisión médica

Una alimentación insuficiente pone a un adolescente en peligro de sufrir graves trastornos en su desarrollo que pueden acarrearle enfermedades y padecimientos crónicos. Además, echar mano de una dieta sin supervisión médica puede generar frustración y afectar su estado psicológico al no lograr los resultados deseados.

Asimismo, una deficiencia de vitaminas y proteínas en este período, por ejemplo, puede causar:

  1. Fatiga constante
  2. Frecuentes desmayos
  3. Padecimientos epidérmicos
  4. Anemia
  5. Alteraciones a nivel metabólico
  6. Raquitismo, entre muchas otras
  • El cuerpo es una máquina que hay que saber manejar

Si tu hijo o hija “hace dieta” ya sea para subir o bajar de peso y no lo logra, afectará su autoestima al creer que hay algo mal en su ser, pero no es así. La verdad sobre lograr el estado físico óptimo es que el cuerpo, literalmente, es una máquina compuesta de miles de piezas que si ajustas más o menos afectará el funcionamiento de otras piezas y dependiendo de las miles de combinaciones que le hagas, tendrás resultados diferentes.

Ejemplo:

  1. Si tu hijo o hija quiere bajar de peso e inicia una dieta cetogénica sin supervisión, la cual implica comer más carnes y grasas naturales, puede que logre bajar, pero si él o ella tiene tendencia al estreñimiento entonces comenzará a aumentar su vientre por obvias razones.
  2. En el caso de que quiera aumentar de peso y comience a ingerir suplementos de proteína para aumentar la masa muscular pero sin hacer ejercicio, el músculo no crecerá porque necesita de la variable del ejercicio.

Como podrás darte cuenta, hay mil y una combinaciones que se pueden hacer con el cuerpo para lograr diferentes resultados, pero es necesaria la guía de un experto que sepa cuáles piezas ajustar, cómo y cuándo hacerlo.

Esos regímenes a los cuales un adolescente se somete sin supervisión médica, pueden terminar en una enfermedad que deberá atender la vida entera y por ella hacer hasta los más indecibles sacrificios.

¿Qué puedes hacer como padre o madre de familia?

  • Infórmense - Ser padres no les dará el conocimiento por arte de magia

Por el simple hecho de ser padre o madre no implica que por arte de magia ya sabrás cómo proporcionar a tus hijos una dieta balanceada o adecuada a sus necesidades.Tienen que informarse juntos sobre los alimentos, la energía y las calorías que aporta, etc.

Ejemplo:

  1. Por ejemplo, La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda ingerir diariamente 5 porciones de fruta al día, entonces podrías pensar que son 5 piezas de frutos, pero esto es un error; la ración de fruta diaria recomendada por la OMS equivale a 400 gramos. Esto quiere decir, que 1 plátano equivaldría a 2 raciones de la fruta que se debe consumir en un día.
  2. Además, entre más madura está una fruta, mayor cantidad de azúcar tiene y esta se convierte en grasa en el cuerpo.  

¿Ves? Para entender esto y contar con una dieta ajustada al estilo de vida y características de cada persona, es importante acudir con un especialista.

  • Enséñale a quererse

Una autoestima no debería enfocarse en ser alta todo el tiempo, autoestima es aceptarse. ¿Tengo kilos de más?, ¿tengo una complexión delgada? Sí, OK. ¿Afecta a mi salud?, ¿qué puedo hacer para modificarlo?

La motivación debe venir desde la perspectiva de cambiar por salud propia y no para complacer lo que los demás quieren o piensan sobre él o ella. Su cuerpo es el único lugar donde puede habitar su espíritu y su alma, por eso debe cuidarlo.

Enséñale a tu hijo que una buena alimentación se traduce en una vida sana, un buen rendimiento en los quehaceres cotidianos y un excelente estado de ánimo.

  • Vayan al nutriólogo

Si bien es cierto que como adultos pueden tener mayor claridad sobre lo que es sano o no, ir a un nutriólogo les ayudará a tener una dieta mucho más balanceada que les permita bajar o subir de peso de una forma sana.

La supervisión médica es indispensable ante cualquier cambio que se quiere hacer con el cuerpo y la salud.

4. Factores que afectan el rendimiento académico de tu hijo

Según un estudio de Forbes, 805 mil estudiantes de 15 años tienen resultados pobres en matemáticas, mientras que 546 mil tuvieron bajo rendimiento en tres asignaturas tomadas en cuenta por la prueba PISA. 

Es así que los hallazgos de las investigaciones en países europeos así como de Latinoamérica respecto a los componentes asociados al rendimiento en estudiantes de preparatoria, han permitido identificar factores que benefician o limitan su aprovechamiento.

Estas variables, además de ofrecer información de carácter estructural y objetivo, toman en cuenta la percepción del estudiante respecto de factores asociados en el impacto de los resultados académicos. Sin embargo, los que más impactan a los adolescentes son los determinantes personales.

. El ausentismo de los profesores

El ausentismo perjudica el aprendizaje de los alumnos y tienen una probabilidad del 26% mayor de tener un bajo rendimiento en matemáticas. El ausentismo de los profesores interrumpe la continuidad del temario y retrasa el cumplimiento del programa. 

. El perfeccionismo

Es normal desear que el alumno sea un estudiante modelo, sin embargo, la exigencia desmedida y las comparaciones harán que el adolescente no so porte la presión y termine rindiéndose. 

<<5 mejores hábitos de estudio>>

. La falta de reconocimiento

Es cierto que es su obligación estudiar, pero reconocerle su esfuerzo y dedicación siempre motivará a cualquier persona; de lo contrario puede llegar a sentirse desmotivado o concebir la idea que no vale la pena esforzarse en la vida. 

. Falta de acompañamiento de los padres

El acompañamiento de los padres debe ser continuo, no sólo cuando llega la boleta con malas calificaciones, sino, a lo largo del tiempo, con paciencia. Es mejor que los padres apoyen poco a poco a los hijos que tratar de resolver el problema cuando el estudiante tiene bajo rendimiento. 

5. Factor emocional que afecta el rendimiento escolar

5.1 El divorcio

¿Cuáles son los efectos psicológicos del divorcio en los niños? Los investigadores dicen que depende. Mientras que el divorcio es estresante para todos los niños, algunos niños se recuperan más rápido que otros.

La buena noticia es que puedes tomar medidas para reducir los efectos psicológicos del divorcio en tu hijo adolescente para ayudarlo a adaptarse a los cambios provocados por este complicado momento familiar.

El primer año después del divorcio es el más difícil

Según el último Censo realizado por el INEGI, los divorcios en el país repuntaron de 99 mil a 147 mil, es decir, aumentaron 48.3% en un periodo de 5 años. 

Los hijos son quienes más sufren con este cambio y pueden presentar dificultades durante el primer o segundo año después del divorcio. Algunos jóvenes pueden experimentar angustiairaansiedad e incredulidad, pero la mayoría de ellos después de 1 o 2 años se recuperan y se sienten más cómodos con el nuevo estilo de vida.

El impacto emocional que tiene el divorcio en los adolescentes 

  • Pueden tener dificultades para entender lo que está sucediendo. Pueden preocuparse de que sus padres los dejen de querer.
  • Pueden enojarse mucho por el divorcio y los cambios que crea.
  • Pueden culpar a uno de los padres por la disolución del matrimonio o resentirse por uno o ambos padres por la agitación en la familia.
  • En circunstancias extremas, pueden sentirse aliviados por la separación, pues el divorcio tal vez significa menos peleas y estrés.

Acontecimientos estresantes asociados con el divorcio

  • El divorcio generalmente significa que los jóvenes pierden el contacto diario con uno de los padres. La disminución del contacto afecta el vínculo entre padres y adolescentes.
  • Afecta la relación del hijo con el padre con custodia, la mayoría de las veces, las madres, pues ellas suelen recibir y contener las crisis que genera el cambio. Algunos estudios demuestran que las madres suelen ser menos comprensivas y menos afectivas después del divorcio. Además, la investigación indica que su disciplina se vuelve menos consistente y menos efectiva.
  • Para algunos jóvenes lo estresante es cambiar de escuelamudarse a otro hogar o vivir con un padre o madre más agotado.
  • Las dificultades financieras también son comunes después del divorcio. Muchas familias tienen que mudarse a hogares más pequeños o cambiar de vecindario y, a menudo, tienen menos recursos materiales.

<< Desarrollo de la inteligencia emocional en la adolescencia >>

El divorcio intensifica la adolescencia

Separación: Los jóvenes se vuelven más distantes de lo normal pues además de todos los cambios que están sucediendo en sus mentes y cuerpos, están tratando de entender lo que ha sucedido en la familia.

Desafío: Suelen buscar más riesgos, desafiar los límites y la relación con los padres, probar capacidades a través de desafiar nuevas aventuras para que el sentido de competencia y confianza puedan crecer.

Autonomía: Tiene una mayor oposición hacia los padres y más autodeterminación para decidir por sí mismos.

Madurez: Si logran superar ese momento complicado, serán más responsables para tomar decisiones personales, enfrentar las consecuencias y dirigir su propia vida.  

Todo pasará, pero necesitas acompañar a tu hijo

Aunque la experiencia no sólo es difícil para tu hijo, sino para ti seguramente también está siendo complicado, debes mantenerte cerca y brindarle comprensión. Recuerda que además de su proceso evolutivo como adolescente, está lidiando con este problema. Pero por otro lado, logrará hacer un compromiso firme con su propia independencia de lo que de otra manera podría hacer.

En la vida de los adolescentes, el divorcio de los padres suele ser un evento formativo, por lo que este proceso idealmente debe llevarse de la mano de profesionales que le ayuden a entender y manejar correctamente sus sentimientos y lo ayude sobrepasar este momento complicado.


5.2 El bullying

Uno de los temas que más preocupan a padres y jóvenes es el bullying, también conocido como acoso escolar, pues las consecuencias pueden ir desde bajo rendimiento académico, hasta una severa depresión.

¿Qué es bulling?

Es la violencia ejercida entre miembros de la comunidad educativa; puede ser entre alumnos, o también realizada por profesores y personal subalterno. La violencia que se ejerce, sea psicológica o física, es de carácter interpersonal y siempre está injustificada. Estructuralmente se trata de abuso de poder entre pares.

 Tipos de bullying

Sexual: es cuando se presenta un asedio con connotaciones sexuales, o directamente un abuso sexual.

Exclusión social: cuando se ignora, se aísla y se excluye al otro.

Verbal: insultos y menosprecios en público para victimizar a un semejante.

Psicológico: se da cuando hay una persecución, intimidación, tiranía, chantaje, manipulación y amenazas al otro.

Físico: hay golpes, empujones o se organiza una paliza al acosado.

Señales para detectar a víctimas de bullying

Rara vez los jóvenes expresarán abiertamente que los están intimidando, por lo que es importante estar atentos a señales como

  • Temor o renuencia a ir a la escuela.
  • Disminución del apetito.
  • Malos hábitos de sueño.
  • Desánimo.
  • Ansiedad.

Cómo enfrentar el acoso

Si descubres que tu hijo es objeto de acoso, no recurra a frases como “no le hagas caso” ni “aguanta sin quejarte”. Por el contrario, sostenga conversaciones abiertas en las que pueda enterarse de lo que ocurre en la escuela con el fin de tomar medidas apropiadas para rectificar esa situación.

El Colegio debe tener un lineamiento de conducta, con consecuencias precisas de lo que ocurre en casos de bullying, pero desde casa se puede disminuir el impacto negativo con una serie de acciones.

Mientras no se pueda tomar alguna medida a nivel administrativo, enseñe a su hijo a hacerle frente a la intimidación, sin necesidad de recurrir a la violencia.

El trabajo con autoestima y la construcción de una personalidad es fundamental en este aspecto, ya que, para tomar medidas ante un acosador, sea cuales sean las acciones, se deben tomar con seguridad.

En caso de que la violencia aumente a niveles físicos, lo más prudente es acudir con autoridades escolares, al tiempo que refuerza la seguridad en su hijo, haciéndole saber que está dispuesto a ayudarle en todo momento.

>>>Conoce las mejores estrategias para mejorar la autoestima<<<

Cómo prevenir el acoso

A nivel de prevención es fundamental hablar con su hijo sobre el tema de la manera más clara y abierta posible, pues esto no sólo los ayudará a saber cómo enfrentar el acoso, sino que también puede persuadir a acosadores en potencia.

Discuta el daño que hacen las personas que ejercen algún tipo de violencia con sus semejantes, y recuerde que intimidar a otros puede acarrear consecuencias legales.

También se debe tomar en cuenta que en la adolescencia ya se han adoptado ciertas actitudes que han copiado de sus entornos más cercanos como el familiar. Si sus hijos han estado expuestos a comportamientos agresivos o a un entorno demasiado estricto, es más probable que joven sea más propenso al acoso escolar.

Asimismo, es importante que al hablar sobre lo que se debe hacer ante un problema de acoso, se identifiquen los maestros y amigos que pudieran ayudarlo en caso de ser víctima de intimidación.


5.3 El estrés

Sabemos que el ritmo académico durante la Prepa te exige estar al 100%, lo que provoca que en ocasiones te dejes llevar por el estrés. Si deseas eliminar esa tensión, aquí te damos algunos consejos.

  • Realiza alguna actividad deportiva

El ejercicio físico no sólo te ayuda a estar en forma sino que además permite la oxigenación del cerebro y la disminución del estrés, ya que favorece la liberación de endorfinas que te brindan esa sensación de bienestar.

  • Practica la meditación

Meditar durante unos minutos al día en la comodidad de tu habitación o en cualquier otro espacio de tu agrado, puede ayudarte a superar la ansiedad, aumentar tu creatividad y lograr claridad mental.

  • Escucha la música que te agrada

Si quieres mejorar tu salud mental, una de las mejores maneras de lograrlo es escuchando música suave, ya que ayuda a disminuir la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la ansiedad del cuerpo, ayudando a lograr un estado de tranquilidad mental.

  • Duerme lo suficiente

Cuando no duermes el tiempo necesario, tu cuerpo y mente se sienten agotados. Dormir las horas necesarias le permitirá a tu cuerpo reponer las energías que ha gastado y favorecerá tu aprendizaje.

  • Utiliza algunas técnicas de respiración

Una respiración profunda y consciente puede permitirte superar la ansiedad en apenas unos cuantos minutos, pues al disminuir la frecuencia cardíaca y la presión arterial, también disminuyen los niveles de estrés.

Relájate, te lo mereces, es bueno para ti y no te quita mucho tiempo a través de los ejercicios para disminuir el estrés y mejorar tu salud mental que aprendiste hoy.

6. Consejos para eliminar el estrés durante la prepa

Después de haber ido a la escuela, terminado tus tareas y haber realizado todas tus actividades, te encuentras demasiado cansado para pensar en aliviar el estrés, por lo que te entretienes con otras cosas sin sentido como las redes sociales, para finalmente dormir ansioso.

Y no es sorprendente que empieces el siguiente día sintiéndote de la misma manera. Sin duda se convierte en un círculo vicioso, el cual puedes romper con éstos 5 hábitos para controlar el estrés.

  • 1. Haz ejercicio

El ejercicio afecta un neurotransmisor que tiene un efecto casi antidepresivo en tu cerebro, mientras que te ayuda a disminuir tu tensión muscular. El practicar alguna actividad extraescolar también te protege contra los adversos efectos físicos del estrés.

  • 2. Involúcrate en actividades 

Involucrarte en pasatiempos te permite pasar un agradable momento, jugando y disfrutando. El que tengas una actividad que te agrade, puede ayudarte a liberar las presiones y agrega mucha más alegría a tu vida. 

5 estrategias efectivas para administrar tus actividades

  • 3. Aliméntate sanamente

Toma el tiempo necesario para comer tranquilo, y asegúrate de mantener un intestino saludable, al consumir regularmente alimentos fermentados o con probióticos, mismos que científicamente se ha comprobado que producen bienestar psicológico y control del humor.

  • 4. Mantén una mente positiva 

Esta es una técnica que puede ayudarte a llevar una vida más agradable y probablemente una mejor salud, ya que las personas que son optimistas vencen más rápido el estrés y son más propensas a tener más oportunidades de experiencias regenerativas.

  • 5. Medita

Con tan solo 10 minutos que estés sentado silenciosamente para eliminar el caos de tu alrededor, puedes desencadenar una respuesta de relajación. La meditación durante algún descanso entre clases, puede ayudarte a disminuir los sentimientos de ansiedad.

Finalmente recuerda que no es necesario que dispongas de horas para aliviar el estrés todos los días. En cambio, trata de encontrar actividades que sepas que pueden hacer maravillas para calmar tus nervios, especialmente si haces el compromiso de hacerlos en la mayoría de los días de la semana. ¡Inténtalo!

El desarrollo académico y personal de los adolescentes debe ser parte de su formación, y su preparatoria puede ayudar en este sentido al impartir las clases con un enfoque humanista. Para nosotros en el Colegio Indoamericano, este progreso humanista forma parte de la docencia.

Somos un colegio cercano a las familias de nuestros alumnos y tenemos programas de enseñanza completos que permiten un crecimiento armónico de los jóvenes. 

Te invitamos a conocer más sobre el Colegio y nuestro método de enseñanza.